- ¿Podrían quitar esa luz de mi cara? Es decir: Vengo de un sitio bastante frío y toda mi vida he vivido ahí, por el amor de Dios. ¡ME MUERO DE CALOR! – Dijo el diminuto sujeto en la silla de metal a la mitad del cuarto, que sudaba de forma exagerada ante la luz [...]

